Conceptos

¿Qué es una crisis financiera y cuáles son sus características?

crisis financiera

En una crisis financiera, el precio de los activos de inversión (las acciones) ven un fuerte declive en su valor, los negocios y los consumidores son incapaces de pagar sus deudas, y las instituciones financieras experimentan escasez de liquidez, es decir se quedan sin fondos suficientes para hacer frente a sus obligaciones o para prestar a sus clientes.

Una crisis financiera frecuentemente es un fenómeno asociado con un pánico financiero o una corrida bancaria, durante la cual los inversores venden sus activos o retiran su dinero de sus cuentas de ahorros porque ellos temen que el valor de estos activos caerá si permanece en la institución financiera.

Otras situaciones que pueden ser etiquetadas, o caer en el rango del concepto de crisis financiera incluyen la explosión de una burbuja financiera especulativa, una caída del mercado de valores, un default soberano (el impago de la deuda de una nación o cuando un país no puede hacer frente a sus obligaciones crediticias) o una crisis de la moneda (una devaluación acentuada de la moneda local). Una crisis financiera puede estar limitada al sector bancario o expandirse en una economía nacional, a la economía de una región, o a las economías de todo el mundo.

¿Cuáles son las causas de una crisis financiera?

Una crisis financiera puede tener múltiples causas. Generalmente una crisis puede ocurrir si las instituciones o los activos de un determinado sector o mercado se encuentran sobrevalorados, y pueden ser exacerbados por comportamientos irracionales o por acciones tipo rebaño por parte de los inversores. Por ejemplo, una rápida cadena de ventas puede resultar en una valoración más baja en los precios de los activos, impulsando a los inversores individuales a deshacerse de sus activos o a hacer grandes retiros de sus ahorros cuando se rumorea la caída de un banco.

Los factores que contribuyen a una crisis financiera incluyen los fallos sistémicos, comportamientos humanos incontrolables o no anticipados, incentivos para que las personas tomen mayores riesgos de los que pueden hacerse responsables, ausencia o fallos de regulación, o contagios que se parecen a la diseminación de virus por cuenta de problemas de una institución o un país que son transmitidos a la siguiente institución o país. Si estos problemas se dejan sin abordar, una crisis puede causar que una economía caiga en una recesión o en una depresión. Incluso cuando se toman medidas para evitar una crisis financiera, estas pueden ocurrir con facilidad, o de hecho pueden acelerarse o profundizarse.

Ejemplos de crisis financieras

Las crisis financieras no son un fenómeno raro; ellas han pasado muchas veces en el pasado, desde que existen monedas en la historia de la humanidad. Algunas de las crisis financieras más renombradas y famosos incluyen:

La tulipomanía de 1637

Aunque algunos historiadores debaten sobre el hecho de que esta manía tuvo, o no tuvo, un gran efecto en la economía holandesa, sobre si debe o no considerarse una crisis financiera, este evento coincidió con un brote de plaga bubónica que tuvo un impacto significativo en el país. Con esto en mente, es difícil decir si la crisis fue precipitada con la especulación excesiva o por el inicio de la pandemia.

La tulipomanía se refiere al creciente interés de los holandeses por la compra y venta de tulipanes, la flor nacional, al punto de que esta flor alcanzó valores exagerados. Se podía incluso llegar a tener que pagar el valor de una vivienda por un bulbo de tulipán. La fiebre de los tulipanes llevó a que estos se comerciaran en forma de valores en las casas de especulación, las bolsas de valores de la época, y a que muchas personas incluso llegarán a endeudarse con el propósito de comprar tulipanes. Al final del periodo de especulación se había producido una gran burbuja financiera, eventualmente los compradores se agotaron y ya no se encontraban dispuestos a pagar precios más altos por los tulipanes, luego de esto los vendedores entraron en pánico y llevaron a una caída y masiva del precio de los tulipanes en los mercados de valores. La crisis de los tulipanes es conocida como la primera gran burbuja financiera de la historia.

La crisis del crédito de 1772

Después de un periodo de rápida expansión del crédito, la crisis comenzó en marzo/abril en Londres. Alexander Fordyce, un socio en un gran banco inglés, perdió una gran suma de dinero apostando en contra (shorting) de las acciones La Compañía Británica de las Indias Orientales y huyó a Francia para evitar tener que pagar sus deudas. El pánico llevó a una gran corrida bancaria en los bancos ingleses que dejó a más de 20 grandes instituciones bancarias en la bancarrota o dejando de hacer sus pagos a los ahorristas y acreedores. Esta crisis rápidamente se expandió a gran parte de Europa. Los historiadores han establecido una línea desde esta crisis a el origen del Tea Party de Boston – La legislación impopular de impuestos en las 13 colonias americanas – y la agitación resultante que dio nacimiento a la revolución americana.

La crisis de acciones de 1929, o el crash de 1929

Esta gran caída del mercado de valores, que comenzó el 24 de octubre de 1929, vio los precios de las acciones colapsar después de un periodo de especulación salvaje y de endeudamiento por parte de los inversores para comprar acciones. La crisis condujo a la Gran Depresión, la cual fue sentida a nivel mundial durante un periodo de doce años. Su impacto social y político duró mucho más. Uno de las aspectos que causó la Gran Depresión fue la drástica sobreoferta en los cultivos de Estados Unidos, lo cual llevó a un fuerte declive en los precios. Un amplio conjunto de regulaciones y de herramientas de administración del mercado fueron introducidas como resultados de la Crisis del 29.

Como antecedentes de la crisis del 29 pueden citarse los efectos de la Primera Guerra Mundial en la economía europea, una Alemania devastada por las condiciones impuestas por los vencedores y un crecimiento más lento del comercio mundial. Estados Unidos, país que se vio poco afectado por los eventos de los conflictos en Europa, aumentó rápidamente su producción agrícola e industrial, un fenómeno que llevó a una gran especulación en los mercados financieros. Sin embargo, la creciente oferta agrícola de los Estados Unidos, en un momento en que la agricultura empezaba a industrializarse y demandaba cada vez menos mano de obra, fue incapaz de encontrar nuevos compradores en el mercado internacional y local, lo cual llevó a una abrupta caída en los precios de los alimentos, a un mayor desempleo en el campo y a una menor demanda de bienes y servicios en todo el mercado americano.

La crisis financiera del 29 requirió la entrada en vigor de una economía mucho más regulada y en la que el estado tenía un papel fundamental como garante de primer nivel de los grandes proyectos públicos nacionales. El presidente Fraklin D. Roosevelt impulsaría el New Deal como iniciativa de alto impacto para paliar la crisis, aunque la economía americana solo encontraría un impulso definitivo con la producción industrial de armas para la Segunda Guerra Mundial y con el fin de la guerra misma.

La crisis petrolera de 1973

Los países miembros de la OPEC, la organización de países exportadores de petróleo comenzaron un embargo de petróleo en octubre de 1973, el embargo estaba dirigido a las naciones que habían apoyado a Israel durante la Guerra del Yom Kippur y de la cual Israel había salido como vencedor. Para el final del periodo del embargo, el barril de petróleo costaba 12 dólares, arriba de los 3 dólares desde antes del embargo. Dado que las economías modernas dependían del petróleo, los precios más altos y la incertidumbre llevaron a una caída del mercado de valores en 1973-1974, cuando un mercado bajista persistió desde enero de 1973 hasta diciembre de 1974 y cuando el Promedio Industrial Dow Jones perdió un 45% de su valor.

La crisis no cambió la situación geopolítica en Oriente Medio. Las naciones occidentales mantuvieron su apoyo a Israel y a partir de ahí se dio fin a la era del petróleo barato. Los países de la OPEC, conscientes de su poder, empezaron a actuar más decididamente para controlar los precios dando inicio a una nueva era de prosperidad para todas las naciones del Golfo Pérsico, especialmente a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Catar.

Algunos efectos de la crisis fueron una era de inflación sin crecimiento económico, estanflación, un fenómeno que derribó los supuestos económicos del momento, la economía keynesiana, y que dio impulso a la economía neoliberal en las naciones desarrolladas. Muchos economistas, como Paul Krugman y Joseph Stiglitz señalan a esta crisis como el inicio de un periodo de crecimiento económico mucho más lento y de mayores desigualdades sociales, en el que la renta del trabajador medio se vio disminuida de manera constante. Actualmente se sigue sosteniendo que los ingresos reales del trabajador medio de los Estados Unidos no han aumentado desde la crisis de 1973.

Adicionalmente, las naciones occidentales intentaron reducir, con relativo éxito, su dependencia del petróleo, pero pronto empezarían a consumir de nuevo más de este, acelerando la crisis ambiental que desde los años 2000 se vino a conocer como “el cambio climático”.

La crisis asiática de 1997- 1998

Esta crisis comenzó en julio de 1997 con el colapso del baht de Tailandia. Con escasez de moneda extranjera, el gobierno tailandés se vio forzado a abandonar la conversión paritaria de su moneda con el dólar americano, dejando al Thai depender de la conversión libre del mercado. El resultado fue una gran devaluación que se expandió a gran parte de Asia Oriental, también golpeando a Japón, y desencadenando un gran incremento en los niveles de deuda en comparación con el PIB de las naciones asiáticas. Al final de la crisis se produjeron mejores instrumentos de regulación financiera.

La crisis financiera global de 2007-2008

Esta crisis financiera fue el peor desastre económico desde la caída del mercado de valores de 1929. Comenzó con la crisis de las hipotecas subprime en el 2007 y se expandió al sistema financiero global con la bancarrota del banco de inversión Lehman Brotehers en septiembre de 2008. Grandes rescates por parte del gobierno estadounidense y otras medidas fueron necesarias para limitar la expansión del daño, sin embargo las medidas no fueron suficientes y la economía global cayó en un periodo de recesión. En Estados Unidos el periodo posterior a la crisis fue conocido como La Gran Recesión.

Los países de la eurozona, altamente dependientes del desarrollo de la economía americana y donde muchos inversores habían comprado activos catalogados como “bonos basura” ( de las hipotecas subprime) se vieron especialmente golpeados por la crisis. Desde el año 2010, varios países como España, Irlanda, Italia, Portugal y Grecia vieron sus economías ser fuertemente golpeadas y el Banco Central Europeo tuvo que rescatar a varias de estas economías con numerosos préstamos.

El caso de Grecia fue notoriamente difícil, ya que el estado se encontraba con una gran carga de deuda, la cual crecía en la medida en que el nivel de riesgo y la posibilidad de un default también lo hacían. La situación empeoró particularmente cuando se descubrió que el gobierno del primer ministro Karamanlís ocultó durante dos periodos legislativos los datos económicos reales del país, entre ellos el alto monto de la deuda.

Con una carga de deuda enorme y sin la posibilidad de realizar inversiones sociales, el desempleo en Grecia aumentó notoriamente. Así mismo, las condiciones impuestas por parte del FMI y el Banco Central Europeo para los rescates financieros hundieron al país en una recesión profunda durante toda la década del 2010.

En términos generales, Estados Unidos manejó mucho mejor la crisis que sus pares europeos, logrando una recuperación mucho más rápida. Para el final del segundo periodo presidencial de Barack Obama en 2016, Estados Unidos había alcanzado una tasa de desempleo de 4.9%, muy por debajo del punto máximo del 9.6% durante el 2010 cuando los efectos de la crisis fueron más duros.

Un desglose de la crisis financiera global de 2008

Como la más reciente y el evento de crisis financiera más dañino de los últimos tiempos, La Crisis Financiera Global merece atención especial, ya que sus causas, efectos, respuesta, y lecciones son hoy ampliamente aplicables al actual sistema financiero.

Causas de la crisis financiera de 2008: Estándares de crédito más laxos

La crisis fue el resultado de una serie de eventos, cada uno con sus propios disparadores y culminando con el casi-colapso del sistema bancario de los Estados Unidos.

Se ha argumentado que los orígenes de la crisis pueden rastrearse hasta 1970 con la Ley de Desarrollo de la Comunidad, la cual requirió que los bancos relajaran sus estándares y requerimientos de crédito para los consumidores de bajos ingresos, creando un mercado para las denominadas hipotecas subprime.

El monto de la deuda de las hipotecas subprime, el cual estaba garantizado por Freddie Mac y Fannie Mae, continuó expandiéndose a principios de los 2000 cuando la Junta de la Reserva Federal comenzó a recortar los intereses drásticamente para evitar una recesión. La combinación de requerimientos laxos de crédito y dinero barato creó un boom del mercado inmobiliario, el cual impulsó la especulación, empujando los precios de la vivienda al alza y creando una burbuja de bienes raíces.

Es preciso decir que los bancos se vieron animados a otorgar más crédito para la compra de bienes raíces, sin embargo nunca informaron debidamente a sus clientes ( las familias de más bajos ingresos) sobre los potenciales riesgos de los créditos. El presidente George W. Bush incluso había animado el crédito barato durante sus discursos, señalando que era una herramienta óptima para que todas las familias estadounidenses vieran garantizado su derecho a una vivienda.

Muchos bancos tampoco informaron a sus clientes de la existencia de tasas de interés variables en sus créditos, con lo que a medida que pasaban los años, los deudores tenían que pagar tasas más altas por sus préstamos hipotecarios. Muchas familias fueron incapaces de pagar sus créditos y fueron desalojadas de sus viviendas, mientras que los grandes bancos que habían especulado con el crédito barato fueron rescatados por el gobierno.

Complejos instrumentos financieros

Antes de que la crisis explotara, los bancos de inversión, buscando por ganancias fáciles después del estallido de la burbuja de las puntocom y la recesión de 2001, crearon las denominadas obligaciones colateralizadas de deuda ( CDOs) a partir de las hipotecas compradas en el mercado secundario. Dado que las hipotecas subprime estaban agrupadas con las hipotecas prime (las más seguras), no hubo modo de que los inversores entendieran los riesgos asociados con los productos financieros que los bancos habían acabado de crear.

Cuando el mercado de los CDO comenzó a calentarse (volverse más especulativo), la burbuja inmobiliaria que se había estado construyendo por varios años finalmente estalló. Al tiempo que los precios de las viviendas caían, los deudores de las hipotecas comenzaron a dejar de pagar sus préstamos, los cuales eran más altos que el valor de sus viviendas, lo cual aceleró el declive de los precios.

Las fallas comienzan y el contagio llega a todos los mercados

Cuando los inversores se dieron cuenta de que los CDOs no tenían ningún valor, debido a la deuda tóxica que estos representaban, ellos intentaron deshacerse de estos valores. Sin embargo, no había mercado para los CDOs. La consecuente caída de las hipotecas subprime y de los CDO creó un contagio de liquidaciones que alcanzó los niveles más altos del sistema bancario. Dos grandes bancos de inversión, Lehman Brothers y Bear Stearns, colapsaron bajo el peso de su exposición a la deuda subprime, y más de 450 bancos colapsaron durante los siguientes cinco años. Varios de los más grandes bancos estaban al borde del colapso y fueron rescatados por un paquete financiero con dinero de los contribuyentes.

Respuesta a la crisis financiera

El gobierno de los Estados Unidos respondió a la crisis financiera reduciendo las tasas de interés a prácticamente cero, comprando hipotecas y deuda gubernamental, así como rescatando a las instituciones financieras en aprietos. Con las tasas de interés tan bajas, los rendimientos de los bonos se volvieron mucho menos atractivos para los inversores en comparación con las acciones. La respuesta del gobierno impulso el mercado de acciones nuevamente, el cual entró un periodo alcista de 10 años, con el S&P 500 retornando a un ascenso del 250% durante este tiempo. El mercado de la vivienda de los Estados Unidos se recuperó en las ciudades más grandes, y la tasa de desempleo cayó en la medida en que los negocios comenzaban a contratar a más empleados y a hacer nuevas inversiones.

Nuevas regulaciones

Uno de los grandes resultados de la crisis fue la adopción de la Ley de Reforma de Wall Street y de Protección del consumidor Dodd-Frank, una legislación de reforma financiera enorme impulsada por la administración Obama en el 2010. La ley Dodd-Frank llevó cambios generales a cada aspecto de la regulación del sistema financiero estadounidense, la cual tocó a cada cuerpo regulatorio y cada servicio de negocios financieros. Notablemente la ley Dodd Frank tuvo los siguientes efectos:

  • Una regulación más comprensiva de los mercados financieros, incluyendo una mayor supervisión de los derivados, los cuales fueron llevados a los exchanges.
  • Agencias regulatorias, la cuales habían sido numerosas y redundantes, pero fueron consolidadas.
  • Una nueva entidad, el Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera, fue impulsado para monitorear los riesgos sistémicos de la economía.
  • Mejores protecciones a los inversores fueron introducidas, incluyendo una nueva agencia de protección al consumidor ( La Oficina de Protección al Consumidor Financiero) y estándares nuevos para los productos de “opciones vanilla”.
  • La introducción de procesos y herramientas (tales como infusiones de efectivo) destinadas a ayudar con la liquidación de las instituciones financieras fallidas.
  • Varias medidas fueron puestas en marcha y destinadas a mejorar los estándares, la responsabilidad, y la regulación de las agencias calificadoras de riesgo.

En términos generales, la crisis financiera fue una muestra del fracaso del pensamiento económico neoliberal vigente desde la década de los ochenta, el cual brindaba preeminencia a la desregulación de la economía y a la importancia de una muy escasa intervención del gobierno en temas económicos. La crisis probó la necesidad de la intervención gubernamental ante las crisis financieras y aún antes de estas, así mismo impulsó regulaciones importantes de protección a los consumidores financieros que reconocen que las leyes convencionales de la oferta y la demanda fallan en generar el mayor bienestar posible cuando hay asimetría en la información que todas las partes poseen.

En este sentido se reconoció la gran asimetría de información existente y deliberada cuando las instituciones financieras fallaban en informar a sus clientes o a los inversores de los eventuales riesgos de sus productos.

A pesar de todas estas grandes lecciones de la crisis, las regulaciones al sistema financiero estadounidense no se han puesto en marcha de una manera total, lo cual ha generado nuevos escenarios de especulación financiera y según los expertos, las semillas para potenciales nuevas crisis.

Preguntas y Respuestas frecuentes sobre las crisis financieras

¿Qué es una crisis financiera?

Una crisis financiera es cuando los instrumentos financieros y activos decrecen de manera significativa en su valor. Como resultado, los negocios tienen problemas para cumplir sus obligaciones financieras, y las instituciones financieras comienzan a carecer de suficiente efectivo o de activos líquidos para financiar sus proyectos y satisfacer sus necesidades inmediatas. Los inversores pierden su confianza en el valor de los activos que habían comprado y los ingresos de los consumidores y sus activos quedan comprometidos, haciendo que sea difícil para ellos pagar sus deudas.

¿Qué causa una crisis financiera?

Una crisis financiera puede ser causada por muchos factores, pueden ser muchos para nombrarlos en un solo lugar. Sin embargo, frecuentemente una crisis financiera es causada por activos sobrevalorados, fallos sistémicos y regulatorios, y en resultante pánico de los consumidores, tal como en el caso de cuando los clientes retiran sus ahorros de un banco después de haber oído que la institución financiera tiene problemas de liquidez.

¿Cuáles son las etapas de una crisis financiera?

Las crisis financieras pueden ser segmentadas en tres etapas básicas, comenzando con el inicio de la crisis. Los sistemas financieros caen, generalmente esto es causado por fallos regulatorios y del sistema (como es el caso del crédito barato y la especulación excesiva), la mala administración de las finanzas, la inacción del gobierno, o el exceso de intervención gubernamental, y más causas. La siguiente etapa involucra la ruptura del sistema financiero, cuando las instituciones financieras, los negocios y los consumidores son incapaces de cumplir con sus obligaciones. Finalmente los activos caen en su valor, y el nivel general de la deuda se incrementa.

¿Cuál fue la causa de la crisis financiera de 2008?

Aunque la crisis fue atribuida a muchas fallas en la economía, la causa general fue la emisión masiva de hipotecas subprime, las cuales fueron ampliamente vendidas a los inversores en el mercado secundario. Esta emisión masiva de hipotecas se debió a su vez a la desregulación financiera y a la emisión constante de dinero barato por parte de la Reserva Federal en los años anteriores. La deuda mala se incrementó en la medida en que los deudores de hipotecas dejaron de pagar sus préstamos, dejando a los inversores del mercado secundarios sin garantías sobre el valor de estos activos. Las firmas de inversión, las compañías de aseguramiento y las instituciones financieras fueron muy criticadas por su involucramiento con estas hipotecas a tiempo que requirieron rescates gubernamentales en la medida en que se acercaban a la insolvencia. Los rescates enviaron una señal de pánico y afectaron negativamente el mercado de valores, lo cual hizo que las acciones cayeran en su precio. Otros mercados respondieron con resultados similares, creando un pánico global y un mercado inestable.

¿Cuál fue la peor crisis financiera de la historia?

De manera destacada se puede afirmar que la peor crisis financiera de la historia fue la crisis del 1929, la cual sucedió en un periodo muy inestable a nivel político en todo el mundo, justo en medio de dos guerras mundiales. De hecho la crisis misma puede catalogarse como una de las consecuencias de la primera guerra mundial y a su vez una de las causas subyacentes de la segunda guerra mundial. Se necesitaron más de dos décadas para que la economía mundial se recuperará plenamente de los efectos de esta crisis, la cual sentó a su vez las bases de la ciencia económica moderna y de los estados de bienestar contemporáneos.

Los beneficios de las crisis financieras

Mientras que las crisis financieras suelen ser periodos oscuros para muchas personas, también es cierto que generan grandes oportunidades para todos aquellos dispuestos a aprovecharlas.

Algunos de los beneficios de las crisis financieras suelen ser:

La creatividad: En tiempos difíciles, impulsamos la creatividad para encontrar soluciones novedosas y radicales frente a los problemas que se nos presentan. Los negocios se ven forzados a lanzar nuevos servicios y productos de mejor calidad para atraer a los clientes y mantenerse así en pie.

Comer saludablemente: La necesidad de ahorrar dinero nos obliga a comer menos en la calle y a comprar menos comida chatarra durante los tiempos de una crisis. Las comidas hechas en casa siempre suelen ser más saludables.

Regulaciones: Los mercados tienen que ser regulados y esto significa mayor seguridad para los consumidores e inversores ( menos riesgo) en el futuro. Las crisis financieras ayudan a los gobiernos y a los bancos a encontrar mejores herramientas para servir al público.

Crédito: Aunque por la fuerza, las familias y las naciones aprenden que pedir dinero prestado es muy costoso y que el 90% de las veces el crédito no es algo que valga la pena. Una de las ventajas de las crisis es que nos enseña el valor de la autosuficiencia.

Aprender a decir No: “No puedo comprar todo lo que quieres”. Esta es una frase que hemos escuchado de nuestros padres pero que frecuentemente terminamos olvidando. También es importante que podamos decirnos a nosotros mismos No cuando veamos algo costoso en las tiendas. Los tiempos de crisis financiera nos enseñan que hay cosas que realmente no necesitamos y sin las cuales podemos vivir perfectamente.

Nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos: En los tiempos difíciles nosotros nos descubrimos a nosotros mismos. una crisis financiera nos ayuda a aprender quienes somos realmente y de qué estamos hechos. Nos damos cuenta de la importancia de la correcta administración de nuestro propio portafolio cuando hay una situación de crisis.

Mejoras en los precios: Inevitablemente las crisis financieras nos ayudan a reducir los precios en muchos bienes y servicios, lo cual nos ayudará a mejorar nuestros prospectos financieros.

Genera importantes oportunidades de negocio a precios de descuento: Con la caída general de los precios de los activos, muchos ahorristas pueden sopesar hacer inversiones a un precio mucho menor que al de antes de que estallara la crisis. Estos eventos por lo tanto pueden crear nuevos grandes negocios y millonarios. Las crisis financieras son una oportunidad importante para la transferencia de riqueza.

Con información de Investopedia y Account Learning.

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