Mastodon¿Cómo las redes 5G pueden ser una fuerza para la igualdad social?
Análisis

¿Cómo las redes 5G pueden ser una fuerza para la igualdad social?

*El presente artículo fue escrito por Ronan Dunne, vicepresidente ejecutivo y director ejecutivo de Verizon Consumer, y apareció originalmente en la página web del Foro Económico Mundial.

El año pasado ha ilustrado de manera muy fuerte cuán esencial y crucial se ha vuelto la tecnología en nuestras vidas, bien sea que trabajemos o que simplemente queramos comunicarnos con nuestras familias o aprender algo en línea. Internet simplemente se ha transformado en una herramienta vital del mundo moderno alrededor del mundo.

No era hace mucho tiempo cuando las conexiones de internet de alta velocidad eran vistas como “algo bonito para tener” por parte de la élite tecnológica”. El COVID19 ha hecho que esto sea algo que se debe tener por parte de cada vez más personas al rededor del mundo, se trata de un salvavidas para trabajar socialmente a distancia, para la escuela, para las conexiones sociales, e incluso para las consultas de salud.

El estilo hiperconectado de la vida moderna probablemente no desaparecerá con la llegada de las vacunas para el coronavirus. Para quienes están comenzando a entender el impacto que la tecnología tiene en el trabajo, hemos de decir que nos estaríamos engañando si asumimos que la interconexión que provee internet es algo que no nos seguirá acompañando de una forma incluso más radical en el mundo postpandemia. El Cambio climático es uno de los otros eventos a los que la humanidad se tendrá que enfrentar y la tecnología, es decir las conexiones virtuales, desempeñarán un rol importante en los futuros escenarios. Por ejemplo, basta pensar que ante eventos climáticos extremos que impidan el desplazamiento al sitio de trabajo, tal vez tengamos que refugiarnos de nuevo en nuestros escritorios y detrás de las pantallas de nuestros computadores desde casa.

Pero incluso sin que tales escenarios extremos tengan lugar, parece probable que trabajar desde casa, el aprendizaje a distancia, y otras formas de ordenar la vida y el trabajo que hemos improvisado para la pandemia, alterarán por siempre la forma en que conducimos algunas de las funciones más básicas de nuestra vida. Ya hemos estado anticipando la llegada de una sociedad digitalizada; El Covid19 simplemente aceleró el cronograma.

Luego está el hecho de que todo esto coincide con el nacimiento de las redes inalámbricas de 5G y el acceso masivo a servicios de almacenamiento en la nube y la llegada de la computación cuántica. Esta mezcla de conectividad extremamente rápida, de enorme poder de computación, y de esencialmente un infinito poder de almacenamiento – todo literalmente en la palma de la mano- marca un momento icónico en la relación de la humanidad con su propia tecnología.

La industria tecnológica tiene un rol único a desempeñar

Esto también debe ser una línea divisoria en la relación que la tecnología tiene con la humanidad. Nosotros, en la industria de la tecnología, nos enfrentamos al hecho de que nuestro sector es asociado – y frecuentemente de forma injusta, pero quizás más justamente de lo que a nosotros nos gustaría narrarnos a nosotros mismos -con profundas brechas en nuestra sociedad. Brechas entre los ricos y los pobres, entre las naciones desarrolladas y entre las que se han denominado “naciones en desarrollo”, entre las áreas urbanas y rurales, entre aquellos con educación avanzada o con grados de élite dentro de la comunidad académica y aquellos que no cuentan con esta educación, entre el sector de la tecnología y el resto de la economía.

Si pudiéramos decir que hay un momento para que la tecnología cambie su narrativa y pueda doblar el arco de su propia historia, diríamos que ese momento es ahora mismo. Algunos podían esperar que la tecnología sea el último lugar en el cual buscar significativos avances en igualdad social, pero la llegada de la 5G y las tecnologías relacionadas, ofrece una oportunidad única en la vida para avanzar precisamente en tales propósitos, y precisamente desde el lugar en el que la tecnología misma se desarrolla.

Necesitamos comenzar por el principio de que nuestra industria está posicionada de manera única para proveerle a las personas las herramientas que necesitan para comprometerse con el cambio en sus propias comunidades, para ganar acceso a perspectivas más amplias, y para convertirse en mejores versiones de sí mismas. Necesitamos abrazar nuestro rol en hacer que esta promesa sea equitativa, abierta y tan inclusiva como sea posible. Y necesitamos también reflexionar en el compromiso con todo lo que hacemos.

El incremento del acceso digital y la reducción de las desigualdades

Las buenas noticias son que ahora tenemos una razonable base de certeza para creer que esos sueños de inclusividad digital se convertirán en una realidad. Dentro de solamente la última década y media, la proporción de la población mundial con acceso a internet ha crecido de forma sustancial – desde el 17% hasta más del 50% de la población, de acuerdo con la Unión Internacional de Comunicaciones de las Naciones Unidas.

Sin embargo, esa estadística esperanzadora esconde amplias variaciones y desigualdades persistentes. La proporción de personas con acceso a internet es de más del 80% en Europa, pero menos del 30% en África. En suma a esto, existen marcados desbalances de género en el acceso a internet dentro de muchos países.

Reducir tales desbalances- tanto como entre y dentro de las naciones- debe ser una preocupación de primer nivel para nuestra industria. Tenemos todos los tipos de incentivos ( algunos de los cuales debemos admitir son más propicios nuestros intereses, y otros tantos que no van de manera tan obvia en esta dirección) para hacer que esto se convierta en una realidad.

Hay un creciente consenso global para lograr ese propósito. El 28 de enero de este año, El Foro Económico Mundial anunció la Alianza EDISON, la primera iniciativa de su tipo para impulsar el acceso y la inclusividad digital a nivel mundial. Dirigida por el presidente y CEO de Verizon, Hans Vestberg, esta colaboración publico privada está llamando la atención sobre el rol vital que la conectividad puede desempeñar en el Logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible formulados por las Naciones Unidas.

Las Barreras de la tecnología exclusiva están siendo desmanteladas

Un gran aliado en este esfuerzo será el cambio de las economías de acceso tecnológico. Para ponerlo en los términos más simples, la tecnología no solo se está convirtiendo en algo más barato, sino que se está transformando en algo más poderoso.

Esa es una combinación impresionante, y aquí hay solo un ejemplo de cómo esto funciona. Uno de los grandes hitos tecnológicos que la 5G hace posible es algo llamado informática de borde móvil o MEC, por sus siglas en inglés, MEC se trata de la provisión de capacidad de almacenamiento en la nube en le borde de la red misma. Con tal capacidad de almacenamiento disponible en la red, dispositivos como las computadoras y las tabletas y los teléfonos pueden ser más baratos y pequeños; después de todo, ellos ya no van a necesitar tanta capacidad de almacenamiento, dado que la red ahora puede ocuparse de ello. Bienvenidos a la era de los clientes pequeños hiperconectados y con alto poder, de bajo costo, dispositivos de base que están llenos de grandes habilidades computacionales y que antiguamente estaban únicamente disponibles a computadoras que ocupaban el tamaño de un salón.

Al llevar la computación y el trabajo duro por fuera de los dispositivos, y al poner todo esto en el borde de la red, nosotros ahora podemos transformar dispositivos de realidad virtual que cuestan USD 1500 en portales de producción masiva que cuestan no más de USD 100 y que pueden ser usados por un gran público para propósitos educacionales, de entretenimiento y de exploración.

Las potenciales implicaciones de este cambio son extraordinarias. Una de nuestras más altas prioridades filantrópicas de nuestra compañía es Verizon Innovative Learning, la cual busca proveer redes de tecnología de alta velocidad a distritos escolares de bajos recursos a lo largo de los Estados Unidos. La llegada de la tecnología MEC expande en gran medida todo el potencial de tal esfuerzo.

Ahora es factible imaginar distritos de bajos ingresos que pueden proveer a sus estudiantes y a sus familias acceso al poder computacional que hace unos años solamente estaba disponible para las grandes universidades de investigación que eran favorecidas con grandes becas y recursos financieros.

Pero tal y tan profunda democratización del acceso tecnológico no pasará de forma gratuita. Nosotros, en la industria de la tecnología, debemos ser muy intencionales acerca de romper las barreras para que tal maximización tecnológica sea posible, y reventando la desigualdad en el acceso a nuestros productos y servicios.

Para muchos, nuestro sector se ha convertido de manera virtual en sinónimo de crecientes niveles de desigualdad económica y social. Nosotros tenemos ahora una extraordinaria oportunidad para crear un nueva historia, tanto como para nosotros mismos como para el mundo que nos rodea. La historia, y nuestros propios clientes, nos juzgarán por nuestras elecciones.

Con información del Foro Económico Mundial.

comentarios

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arriba