La OPEC contra Estados Unidos y Occidente
La Organización de Países Exportadores de Petróleo junto con sus aliados (OPEC+), ha anunciado este lunes 3 de abril que estará recortando su producción en 1 millón de barriles de petróleo diarios. El efecto de esta medida se hizo sentir de inmediato con un incremento de nada menos que el 6.1% para el petróleo Brent, el cual se sitúa ahora en los 81.2 dólares.
Las acciones de la OPEC+ han sido interpretadas por el Financial Times como un claro desafío a Estados Unidos, país que se ha esforzado por controlar el precio del petróleo después de la invasión rusa a Ucrania.
Todo esto tendrá implicaciones profundas, probablemente en el avance en la guerra en Ucrania, en el incremento de la inflación y en las posibilidades de una recesión económica en las naciones desarrolladas. Por ahora, analistas consultados por el Financial Times no ven probable el escenario de una recesión mundial, aún así la OPEC+ ha actuado con este incremento tratando de prevenir el impacto de una recesión mundial en las finanzas de sus respectivos países.
Mientras tanto, Estados Unidos sigue haciendo uso de su Reserva Estratégica de Petróleo con el fin de mantener los precios del petróleo controlados y de mitigar los impactos de la guerra en Ucrania en los precios de los combustible a nivel doméstico.
Pero estas acciones de Estados Unidos han molestado a Arabia Saudí, país que había recibido “garantías” por parte de Estados Unidos para que el precio del petróleo mantuviera un precio mínimo.
Por ahora, los estadounidenses no han mostrado signos de querer volver a llenar su Reserva Estratégica de Petróleo, lo que podría hacer que el precio del petróleo se mantenga en precios moderados (sin llegar a los 100 dólares o a los 110). Pero mientras todo esto sucede, Arabia Saudí fortalece sus lazos con Rusia y China, y cada vez se muestra menos complaciente con las naciones occidentales.
En este escenario, uno de guerra sobre el terreno (en Ucrania) y guerra económica (con sanciones y presiones sobre el precio del petróleo), Estados Unidos ha empezado a ver que Arabia Saudí ya no es un socio confiable. Durante todo el 2022, Estados Unidos intentó cortejar a los saudíes con el fin de que no redujeran la producción y ayudarán a Occidente en su guerra económica contra Rusia, todos estos esfuerzos parecen haber resultado inútiles.
¿Qué se puede esperar para la economía después de este anuncio?
Tras el anuncio de la OPEC+ de recortar la producción de petróleo es probable que veamos a los bancos centrales del mundo (especialmente en EE. UU. y Europa) actuando con mucha más firmeza contra la inflación. Los recortes en la producción incrementarán los precios del crudo y llevarán al alza los precios de muchos más bienes y servicios. Si bien este impacto podrá ser limitado, los bancos centrales querrán asegurarse de que la inflación se mantenga a la baja y actuarán con políticas monetarias restrictivas.
Ahora, la economía global pudo resistir bastante bien las alzas en los precios del petróleo durante el 2022, lo cual sugiere que podría continuar marchando bien en 2023. Con una China que se encuentra abriendo su economía, es altamente probable que la economía global mantenga su dinamismo a pesar de los precios altos del petróleo.
Todo esto no quiere decir que las economías occidentales deban confiarse en que el precio del crudo se mantendrá controlado. Aún son posibles recortes mayores en la producción petrolera en medio de un escenario de alta incertidumbre geopolítica. Por ahora, esa incertidumbre parece beneficiar a Rusia.
Estados Unidos y sus aliados deberán actuar en dos frentes, asegurar la producción local, y de corto plazo, de petróleo y su suministro (tanto por medio del fracking como por medios convencionales) y acelerar su transición energética para que los shocks en el suministro de energía sean cosa del pasado. El cartel de la OPEC quiere aprovechar al máximo las últimas horas del petróleo y la guerra en Ucrania le ha dado una excusa perfecta para ello. Pero las naciones occidentales aún pueden cambiar el juego. La gran pregunta en todo esto es si tendrán la suficiente voluntad política para hacer las cosas con suficiente rapidez de manera que puedan cambiar, a su favor, el curso de la guerra en Ucrania.
Con información del Financial Times.


