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Economía Global

El último reporte del Cambio Climático de Naciones Unidas sacude a Wall Street

Las sequías en las naciones africanas se incrementarán gravemente por causa del cambio climático.

Los mercados han hablado hoy fuertemente. Después de la publicación del último reporte del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), las acciones de las principales compañías dedicadas a la producción de energía limpia han subido de precio considerablemente en los mercados de valores. First Solar ascendió en un 5.8%, mientras que el ETF TAN de Invesco (Un fondo que rastrea el comportamiento de las principales acciones de compañías de energía limpia) ascendió en más de un 8%. Aún así, no está claro que los gobiernos de Occidente vayan a tomar acciones más contundentes para enfrentar los desafíos del cambio climático e impulsar el desempeño de estas empresas, por lo que la subida podría ser temporal como ya hemos visto que ha sucedido en el pasado.

Y con la crisis en Ucrania llevando a la economía rusa a su momento más duro, al tiempo que el precio del petróleo y del gas ascienden considerablemente, hoy más que nunca es un buen momento para que las economías occidentales decidan brindar un impulso más fuerte a las energías limpias. Bien lo decía Bill McKibben en una reciente columna de opinión para el diario The Guardian, la derrota del régimen de Putin (y de otros autócratas) pasa por el hecho de que las naciones occidentales dejen a un lado su dependencia por los combustibles fósiles.

Mientras el mundo continúe dependiendo del petróleo y del gas, los líderes autócratas continuarán llenando sus arcas para poder hacer de las suyas en el resto del mundo. Lo mismo sucede hoy en países como Venezuela, Irán o Arabia Saudí. El régimen de Maduro ha encontrado algo de alivio a la actual situación de su gobierno en los precios actuales del petróleo, los cuales sobrepasaron los 100 dólares el barril desde la semana pasada.

Sin embargo, la derrota de los regímenes iliberales no debe ser la única preocupación cuando se habla de la transición económica hacia las energías limpias. También está, por supuesto, la preocupación legítima por el planeta y los daños económicos, sociales y de salud, que sufrirán millones de personas alrededor del mundo por cuenta del Cambio Climático.

El Panel Intergubernamental de expertos del Cambio Climático señaló que la crisis climática actual está dañando al planeta a un ritmo mucho más rápido que nuestra actual capacidad de adaptación.

“Los países no están haciendo cerca de lo suficiente para protegerse contra los desastres que vienen en la medida en que el planeta continúa calentándose”, informó el New York Times al momento de hablar del reporte del panel de expertos del IPCC.

Así, se estima que los daños del cambio climático se están acumulando tan rápidamente que ellos pronto podrían superar la habilidad, de la naturaleza y de la humanidad, para la adaptación a menos que las emisiones de efecto invernadero sean reducidas rápidamente.

El reporte del IPCC, el panel de expertos convocados por Naciones Unidas, es la revisión más detallada que existe hoy en día sobre las amenazas del Cambio Climático. Esta publicación concluye que las naciones no están haciendo lo suficiente para proteger a sus ciudades, granjas y líneas costeras de los peligros que el cambio climático ha desatado hasta ahora – tales como las sequías más severas y los niveles ascendentes del mar- sin olvidar los desastres incluso más grandes que nos pueden esperar al tiempo que el planeta continúa calentándose.

Este reporte ha sido escrito por 270 investigadores de 67 países y es considerado por el secretario general de la Naciones Unidas, Antonio Guterres como “un atlas del sufrimiento humano y del fracaso del liderazgo político frente a la amenaza climática”. “Con los hechos uno sobre otro, este reporte revela cómo las personas y el planeta están siendo golpeadas por el cambio climático”, indicó Guterres.

Los peligros son bastante visibles hoy alrededor del mundo, dice el informe. En 2019, las tormentas, las inundaciones y otros eventos extremos del clima han desplazado a más de 13 millones de personas en Asia y África. El calor creciente y las sequías están acabando con cultivos y árboles, colocando a millones de personas en todo el mundo en riesgo de hambre y malnutrición, mientras que los mosquitos transmisores de enfermedades como la malaria y el dengue se están expandiendo a áreas más altas de la geografía. Aproximadamente la mitad de la población del mundo actualmente enfrenta severa escasez del agua al menos una vez al año.

Pocas naciones están escapando sin afectaciones de este fenómeno al rededor del mundo, según se indica en el reporte. Las olas de calos abrasadoras se han hecho peores por causa del cambio climático y han matado a cientos de personas en los Estados Unidos y Canadá, las feroces inundaciones han devastado a múltiples regiones en países como Alemania y China, y los incendios forestales se han salido de control en Australia y Siberia.

“Una de la conclusiones más importantes del reporte es que estamos viendo que los aspectos adversos se están extendiendo mucho más y están resultando mucho más negativos de lo que se había esperado”, dijo Camille Parmesan, una ecologista de la Universidad de Texas, en Austin, y una de las investigadoras que preparó el reporte.

Hasta la fecha, muchas naciones han sido capaces de limitar el daño gastando millones de dólares al año en medidas de adaptación como barreras para inundaciones, sistemas de alerta temprana para ciclones tropicales y aire acondicionado para los sitios de trabajo y los hogares.

Pero estos esfuerzos, son también y demasiadas veces, tan “incrementales”, dice el reporte. Prepararnos para futuras amenazas como la escasez del agua o los daños irreversibles a los ecosistemas, requerirá “cambios transformacionales” que involucren el repensar la forma en que construimos casas, cultivamos la comida, producimos energía y protegemos la naturaleza.

El actual enfoque de adaptación, antes que en la prevención, puede ser demasiado costoso para las economías, ya que no está enfrentando las raíces del problema. Así, en lugar de buscar enfrentar las consecuencias del cambio climático, las naciones deberían ser capaces de prevenir las peores consecuencias de este fenómeno e impulsar el desarrollo de sus economías de una manera más sostenible.

El reporte también trae consigo una advertencia dura: Si las temperaturas continúan incrementándose, muchas partes del mundo pronto podrían enfrenar límites sobre cuánto ellas se pueden adaptar al cambio climático. Si las naciones no actúan rápidamente para cortar las emisiones de combustibles fósiles y para detener el calentamiento global, más y más personas sufrirán pérdidas inevitables o serán forzadas a abandonar sus casas, creando una gran dislocación a escala global.

“Ha habido la presunción de que, ‘Bueno, si no podemos controlar el cambio climático, simplemente dejemos que suceda y adaptémonos a él’”, dijo Hans-Otto Pörtner, un biólogo marino en Alemania que ayudó a coordinar el reporte. Pero dados los riesgos esperados en la medida en que el planeta continúa calentándose, dijo él, “este ciertamente es un enfoque muy ilusorio”.

Las temperaturas globales ya se han incrementado en un 1.1 grados Celsius, o dos grados Fahrenheit desde el siglo XIX, En la medida en que los seres humanos han expulsado gases de efecto invernadero a la atmósfera al quemar carbón, petróleo y gas para generar energía, así como en la medida en que más árboles son cortados y no son reemplazados debidamente.

Muchos líderes, incluyendo el presidente de Estados Unidos Joe Biden, han prometido limitar el calentamiento global a no más que 1.5 grados celsius en comparación con los niveles pre-industriales. Este es el umbral después del cual los científicos afirman que la probabilidad de los impactos catastróficos climáticos se incrementen severamente.

Pero lograr este objetivo requiere que las naciones eliminen completamente sus emisiones de combustibles fósiles para 2050, y la mayoría de ellas no están en camino a hacerlo. El mundo está actualmente en camino a un calentamiento de 2 a 3 grados Celsius durante este siglo, según han estimado los expertos.

“La contaminación de carbón está forzando a las personas más vulnerables del planeta en una marcha rápida hacia la destrucción – ahora”, dijo el secretario de las Naciones Unidas, el señor Guterres. “Esto es una abdicación criminal del liderazgo”.

Si el calentamiento promedio supera los 1.5 grados Celsius, incluso los mejores esfuerzos de la humanidad para adaptarse podrían fallar, el reporte alerta. El costo de defender las comunidades costeras contra el ascenso de los mares podría exceder lo que muchas naciones se pueden permitir. En algunas regiones, incluyendo partes de Norte América, el ganado y los trabajadores al aire libre podrían enfrentar incrementos en los niveles de estrés de calor que harán la agricultura extremadamente difícil, dijo Rachel Bezner Kerr, una experta agrícola en la Universidad Cornell quien contribuyó al reporte.

“Más allá de los 1.5 grados Celsius, no vamos a ser capaces de manejar todos los frentes”, dijo Maarten van Aalst, el director del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y otro autor del reporte. “Si no implementamos cambios ahora en términos de cómo enfrentamos la infraestructura física, pero también en cómo organizamos nuestras sociedades, los resultados van a ser muy malos”.

Las naciones más pobres están mucho más expuestas a los riesgos climáticos que las naciones ricas. Entre 2010 y el 2020, las sequias, las inundaciones y las tormentas matarán 15 veces más personas en las naciones altamente vulnerables, incluyendo estas que se encuentran en África y Asia, más que las naciones ricas, según se señala en el reporte.

Esta disparidad ha alimentado un fuerte debate: que las naciones industrializadas son más responsables por las emisiones de gases de efecto invernadero y que estas se encuentran en deuda con las naciones en desarrollo. Las naciones de bajos ingresos quieren ayuda financiera, tanto como para defenderse de las amenazas futuras y para compensar los años que ellas no pueden evitar. El tema será un foco clave cuando los gobiernos se reúnan en la siguiente cumbre de las Naciones Unidas del Clima en Egipto en Noviembre.

“El cambio climático es la última forma de injusticia”, dijo Ani Dasgupta, el presidente del Instituto de Recursos Mundiales, un grupo medioambiental. “Las personas con la menor cantidad de recursos, estos que son menos responsables de la crisis, soportarán los impactos climáticos más fuertes”, el añadió, ”Si tu no vives en un punto de alto impacto, imagina cómo puede ser que el techo de tu casa sea barrido por una tormenta, una villa inundada por agua salada, un cultivo dañado, un trabajo perdido, una comida que no llega cada día – todo esto al mismo tiempo, una y otra vez”.

El reporte del IPCC fue aprobado por 195 gobiernos y hace claridad en que los riesgos para la humanidad y la naturaleza se aceleran con cada fracción adicional de un grado de calentamiento.

En los actuales niveles de calentamiento, por ejemplo, la capacidad de la humanidad para alimentarse a sí misma ya se encuentra bajo tensión. Mientras que el mundo está todavía produciendo más comida cada año, gracias a las mejoras en la agricultura y la tecnología, el cambio climático ha comenzado a ralentizar la tasa de crecimiento de la productividad agrícola, dice el reporte, una tendencia ominosa que pone la oferta futura de alimentos en riesgo en la medida en que la población se dirige a los 8000 millones de personas.

Si el cambio climático alcanza los 1.5 grados Celsius – como es probable ahora dentro de las siguientes décadas – aproximadamente el 8 por ciento de la tierra dedicada a la agricultura del mundo podría convertirse en insostenible para el crecimiento de la comida, escribieron los autores. Los arrecifes de coral que amortiguan las costas contra las tormentas y sostienen la pesca para millones de personas, enfrentarán un blanqueamiento más frecuente por las olas de calor del océano y un declive de entre el 70 y el 90 por ciento. El número de personas alrededor del mundo expuestas a las inundaciones costales severas se incrementaría por más de un quinto sin nuevas protecciones.

“La elección ya no es entre si nosotros cambiamos o no”, dijo Edward R. Carr, un profesor de desarrollo internacional en la Universidad Clark y un autor del reporte. “La elección es, ¿elegimos las transformaciones que nos gustan? o ¿Somos transformados por el mundo en el cual vivimos por lo que le hemos hecho a él?”.

El reporte es parte de una sexta evaluación mayor de la ciencia del clima del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, el cual fue creado en 1988. El primer reporte en la serie fue publicado el pasado agosto, examinó la ciencia detrás de cómo la actividad humana está calentando el planeta. Un separado reporte, esperado esta primavera, explorará las estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y como detener el calentamiento.

Con información del New York Times.

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