Conceptos

¿Qué es la banca islámica y cómo funciona?

Banca islámica

La banca islámica o las finanzas islámicas,  hace referencia a las actividades financieras que se adhieren a la ley islámica (Sharia). A este tipo de finanzas también se le conoce como finanzas en conformidad con la Shariah

Los dos principios fundamentales de la banca islámica son: compartir las ganancias y las pérdidas, y la prohibición del pago de intereses por cuenta de créditos. 

Características de la banca islámica

Hay más de 300 bancos y 250 fondos mutuos alrededor del mundo que cumplen con los principios de la banca islámica. Entre el año 2000 y el 2017, el capital de los bancos islámicos creció desde 200 millones de dólares a cerca de 2 trillones. Se proyecta que la banca islámica tenga un capital de más de 4 trillones de dólares para el 2025. Thompson Reuters indicaba en el 2016 que el valor de la banca islámica sería de 3.5 trillones de dólares para el año 2021, lo cual supone un crecimiento constante de las actividades de banca islámica. 

El crecimiento de la banca islámica ha estado asociado generalmente al crecimiento de las economías de países islámicos, especialmente aquellas que se han beneficiado de los crecientes precios del petróleo. 

La banca islámica se basa en los mandamientos de la fe islámica y en la forma en que ellos se relacionan con las transacciones comerciales. Los principios de la banca islámica se derivan del Corán, el texto religioso central en el Islam. En la banca islámica todas las transacciones deben estar en cumplimiento con la Sharia, el código legal del Islam y que se basa en las enseñanzas del Corán. Las reglas que gobiernan las transacciones comerciales en la banca islámica son frecuentemente conocidas como Figh al-muamalat. 

El papel de los banqueros en la banca islámica 

Los banqueros empleados por las instituciones que obedecen los principios de la banca islámica tienen la misión de no desviarse de los mandamientos del Islam en relación a las finanzas. En este sentido, ellos deben seguir los principios del Corán en lo que se refiere a realizar acuerdos comerciales o hacer negocios. Cuando se requiere de más información o guía, los banqueros islámicos pueden solicitar el consejo de eruditos. También pueden usar su razonamiento independiente, con base en las prácticas de costumbre o en la enseñanza islámica. 

Usura y especulación 

Una de las principales diferencias entre los sistemas de banca tradicional y la banca islámica es que la banca islámica prohíbe la usura y la especulación. La Sharia estrictamente prohíbe cualquier forma de especulación o apuestas, a las cuales se refiere con el término condenatorio de maisir. La Sharia también prohíbe el cobro de interés en los préstamos. En adición, cualquier inversión que involucre ítems o sustancias prohibidas en el Corán, incluyendo el alcohol, las apuestas, el cerdo- son prohibidas. Por estas razones, la banca islámica se considera una forma culturalmente distintiva de inversión ética. 

Las apuestas se encuentran prohibidas en la banca islámica.

En lo que se refiere al no cobro de intereses, la banca islámica tiene grandes semejanzas con los códigos medievales de ética de finanzas de la Iglesia Católica. Durante el medioevo, la Iglesia Católica prohibió estrictamente a los cristianos participar en actividades financieras que involucraran la usura. En consecuencia, la usura y los préstamos con intereses se convirtieron en un sello distintivo de grupos no cristianos, como los judíos. 

Alternativas al cobro de intereses en la banca islámica 

Para ganar dinero sin la práctica típica de cobrar intereses, los bancos islámicos usan sistemas de participación accionarios. La participación accionaria significa que si un banco presta dinero a un negocio, el negocio pagará de vuelta el préstamo sin intereses, pero en vez de eso le dará al banco una parte en las ganancias. Si el negocio falla, el banco no obtiene ganancias. 

En general, las instituciones de banca islámica tienden a ser más adversas al riesgo en sus prácticas de inversión. Como resultado, los bancos islámicos típicamente tienden a evitar negocios que puedan ser asociados con burbujas financieras. 

¿Cómo compiten los bancos convencionales con la banca islámica? 

En algunas jurisdicciones, los bancos tradicionales han empezado a competir con los bancos islámicos mediante la oferta de servicios de ventana islámica o secciones dedicadas. 

Mientras que un banco islámico es aquel que es operado usando los principios islámicos, una ventana islámica se refiere a los servicios que se basan en los principios islámicos que son provistos por un banco convencional. Algunos bancos comerciales tradicionales ofrecen servicios de banca islámica por medio de ventanas o secciones dedicadas.

Historia de la banca islámica 

Las prácticas de banca islámica pueden rastrearse a los hombres de negocios en Medio Oriente que comenzaron a comprometerse en transacciones financieras con comerciantes en Europa durante el Medioevo. En un primer momento, los comerciantes de Medio Oriente usaron los mismos principios financieros que los europeos. Con el tiempo, mientras que los sistemas de comercio se desarrollaban y los países europeos comenzaron a establecer ramas locales de sus bancos en Medio Oriente, algunos de estos bancos adoptaron las costumbres locales de las regiones en las que se establecían. Los sistemas financieros sin intereses con métodos de ganancias y pérdidas fueron la forma inicial en la que este tipo de banca comenzó a operar. Al adoptar estas prácticas, estos bancos europeos podían servir a las necesidades de los negocios locales donde la gente practicaba el Islam. 

A principios de los años sesenta, la banca islámica resurgió en el mundo moderno. Desde 1975, muchos bancos nuevos con préstamos libres de intereses se abrieron a lo largo de todo el mundo. Esto precisamente coincidió con el ascenso de las economías árabes exportadoras de petróleo. 

La mayoría de instituciones de banca islámica se fundaron en países musulmanes, pero también se abrieron bancos islámicos en Europa occidental a principios de los años ochenta. En adición, muchos sistemas bancarios libres de intereses fueron desarrollados por gobiernos en países islámicos, como en el caso de Irán y Sudán. Pakistán también desarrolló su propio sistema nacional de banca islámica aunque con un menor alcance que el de Irán y Sudán. 

Acuerdos financieros en la banca islámica 

A continuación damos una mirada general a los acuerdos financieros permisibles dentro de la banca islámica: 

Contratos de ganancias y pérdidas compartidas (Mudarabah) 

Los bancos islámicos agrupan el dinero de los inversores y asumen una parte en las ganancias y las pérdidas de los mismos. Este proceso se hace en acuerdo con los ahorristas o inversores. 

¿En qué invierte el dinero un banco islámico?

Los bancos islámicos operan con fondos mutuos en cumplimiento con la ley islámica. El fondo genera un filtro para verificar si la hoja de balance de la compañía o negocio en el cual se va a invertir señala si las fuentes de ingresos son permitidas. En estos casos, los negocios que operen con sustancias y actividades prohibidas son excluidos. Las compañías que tienen una gran cantidad de deuda o que se comprometen con líneas de negocios prohibidas también quedan excluidas. En adición a los fondos mutuos administrados activamente, también existen fondos pasivos. Estos fondos se basan en índices como el Índice de Mercado Islámico Dow Jones y el Índice Islámico FTSE Global. 

Saldo decreciente de propiedad compartida 

Los saldos decrecientes de propiedad compartida ocurren cuando el banco y un inversor compran una casa conjuntamente. Los saldos decrecientes generalmente se usan para la compra de vivienda. El banco gradualmente transfiere su parte en la propiedad de la casa al dueño de la misma, cuyos pagos constituyen su participación en la propiedad. 

Arrendamiento con opción de compra de vivienda 

Este tipo de acuerdo es similar al del saldo decreciente descrito anteriormente, excepto porque la institución financiera pone la mayoría, sino todo, el dinero para la vivienda. El banco también acuerda casa al eventual propietario en el plazo fijado. Una porción de cada pago va hacia el servicio de arrendamiento y el balance va hacia el precio de compra de la vivienda. 

Ventas a plazos (Murabaha) 

Una venta a plazos comienza con un intermediario comprando la vivienda con un título claro y libre de ella. El inversor intermediario entonces acuerda un precio de venta con un potencial comprador; este precio incluye algo de ganancia. La compra se hace abiertamente o en una serie de pagos diferidos. Este crédito es una forma aceptable de financiamiento y no es igual a los créditos con intereses. 

Leasing (Ijarah) 

El Leasing o Ijarah involucra l a venta del derecho a usar un objeto (sacando usufructo o provecho de él) por un tiempo determinado. Una condición es que el arrendador debe poseer el objeto en leasing durante la duración del contrato. Una variación del Leasing, “ijarah wa ‘iqtina”, provee un arrendamiento por escrito, donde el arrendador acuerda vender el objeto en arrendamiento al final del contrato por un valor predeterminado. Esta promesa es solamente vinculante para el arrendador. El arrendatario no está obligado a comprar el bien en el plazo determinado. 

Contratos a término (Salam e Istina) 

Estas son formas raras de financiamiento, usadas en ciertos tipos de negocios. Estas son algunas de las excepciones al gharar (inversiones inciertas o peligrosas) . El precio de un ítem es prepagado y el ítem debe ser entregado en una fecha definida en el futuro. Debido a que hay una serie de condiciones que deben cumplirse para que dichos contratos sean válidos, generalmente se requiere la ayuda de un asesor legal islámico para implementarlos. 

Vehículos de inversión en la banca islámica 

Algunas de las inversiones permisibles según la banca islámica son las siguientes: 

Acciones

La Sharia permite invertir en acciones de compañías, siempre y cuando las compañías no se encuentren involucradas en actividades prohibidas. La inversión en compañías puede ser en acciones en el mercado público o comprando acciones directamente a compañías privadas. 

Los eruditos islámicos han hecho algunas concesiones sobre las compañías permisibles, dado que la mayoría de empresas usan deuda para financiarse o invierten capital en exceso ( por medio de instrumentos con pago de intereses). Uno de los filtros de la banca islámica excluye a las compañías que tienen deudas con pagos de intereses, a aquellas que reciben intereses y otras formas de ingresos impuros. También se excluyen a las empresas que comercian deuda por valores más altos que su valor nominal. De la misma manera, también se excluye a las compañías con una relación de deudas/activos que sea igual o superior al 33%. 

Las compañías con ganancias derivadas de intereses que son superiores al 5% de los ingresos también se excluyen de la banca islámica. Finalmente, los eruditos islámicos también excluyen a las empresas cuyas cuentas por cobrar excedan el 45% de los ingresos actuales. 

Renta Fija 

Los retirados que quieren que sus inversiones cumplan con los mandatos del Islam se enfrentan al dilema de que las inversiones de renta fija implican “riba” (usura), la cual es prohibida. Por lo tanto, formas específicas de inversión en bienes raíces  podrían proveer ingresos constantes al tiempo que no violan las leyes de la Sharia. Estas inversiones pueden ser directas o en valores, tales como un fondo diversificado de bienes raíces. 

Muchas inversiones tradicionales de renta fija involucran la usura, la cual se encuentra prohibida en la banca islámica.

Otro tipo de inversión de renta fija son los sukuks.

En un típico sukuk ( el equivalente a un bono de leasing) el emisor venderá certificados financieros a un grupo de inversores. El grupo poseerá los certificados antes de rentarlos de vuelta al emisor en intercambio por un retorno de renta predeterminado. Como con las tasas de interés en un bono convencional, el retorno de renta podría ser fijo o a una tasa flotante vinculada a una referencia, tal como la Tasa Interbancaria LIBOR. El emisor hace una promesa vinculante de comprar de vuelta los bonos en un futuro a un valor paritario. Las empresas o vehículos de propósito especial se establecen para actuar como intermediarios en la transacción. 

Un sukuk podría ser un nuevo préstamo, o podría ser el reemplazo de la emisión de un bono convencional en cumplimiento con la sharia. La emisión podría incluso disfrutar de liquidez por medio del listado en un exchange local, regional, o global. 

Vehículos de aseguramiento básico

El aseguramiento tradicional no se permite en el Islam como un medio de administración del riesgo. Esto se debe a que constituye la compra de algo con un resultado incierto (una forma de gharar). Los aseguradores también usan la renta fija – un tipo de usura o riba- como parte de su portafolio de administración de riesgo. 

Las alternativas al aseguramiento tradicional 

Una alternativa posible al aseguramiento como es conocido en Occidente es el aseguramiento cooperativo. Los suscriptores contribuyen a un grupo de fondos que son invertidos de acuerdo a la Sharia. Los fondos son retirados del grupo de inversiones para satisfacer las reclamaciones, y las ganancias no reclamadas son distribuidas entre los asegurados. Tales estructuras no son muy frecuentes, de manera que en muchas ocasiones los musulmanes podrían asegurarse a sí mismo por medio de los vehículos de aseguramiento existentes si es necesario. 

Ejemplo de banca islámica 

El Mit-Ghamr Savings Bank, establecido en 1963 en Egipto, es comúnmente conocido como el primer ejemplo de banca islámica en el mundo moderno. Cuando el Mit-Ghamr prestó dinero a los negocios, lo hizo con un modelo basado en las ganancias compartidas. El Mit-Ghamr fue cerrado en 1967 por decisiones políticas. Sin embargo, durante su tiempo de operación, el Mit-Ghamr llevó a cabo sus negocios con gran prudencia, solamente aprobaba el 40% de las solicitudes de créditos para negocio. Con una economía a su favor en los años sesenta, la tasa de impagos del banco era prácticamente de cero. 

Preguntas frecuentes sobre la banca islámica 

¿Cuáles son los principios de la banca islámica? 

La banca islámica se basa en los principios de la fe islámica en lo que se refiere a las transacciones comerciales. Los principios de la banca islámica se derivan del Corán, el texto religioso fundamental del Islám. 

En la banca islámica, todas las transacciones deben cumplir con la Sharia, el código legal del Islám y que se basa en las enseñanzas del Corán. Las reglas que gobiernan a las transacciones comerciales en la banca islámica también son conocidas como Figh al-muamalat. 

¿Cuáles son las diferencias entre la banca islámica y la banca convencional? 

Una de las principales diferencias entre la banca convencional y la banca islámica es que la banca islámica prohíbe la usura y la especulación. La Sharia prohíbe estrictamente cualquier forma de especulación o apuestas, las cuales son conocidas como maisir. La Sharia también prohíbe cobrar intereses en los préstamos. 

La banca islámica también se abstiene de financiar las sustancias que son prohibidas en el Corán, como el alcohol, las apuestas y el cerdo. De esta manera, la banca islámica puede ser considerada una forma cultural distintiva de inversión ética. 

¿Cómo los bancos islámicos ganan dinero? 

Para ganar dinero sin recurrir a la típica práctica de cobrar intereses, los bancos islámicos usan sistemas de participación accionaria, los cuales son similares a los sistemas de ganancias compartidas. La participación accionaria quiere decir que si un banco presta dinero a un negocio, el negocio pagará de vuelta el préstamo sin interés, pero en vez de eso dará al banco una parte de las ganancias. Si el negocio cae en el impago o no genera ganancias, entonces el banco no obtiene ningún beneficio. 

Conclusiones 

La banca islámica es una práctica de siglos que está ganando reconocimiento alrededor del mundo. Los principios éticos y económicos de las finanzas islámicas están atrayendo el interés incluso fuera del mundo islámico. Dado el creciente desarrollo de las naciones islámicas, se espera que este campo y modo de utilizar las finanzas tenga una evolución más rápida. Las finanzas islámicas continuarán enfrentando los desafíos de reconciliar las políticas de inversión islámicas y las teorías modernas de administración de portafolios. 

Algunos beneficios que están generando la atención en Occidente hacia la banca islámica son: 

Prohíbe las actividades altamente riesgosas y especulativas, las cuales han generado crisis económicas en el mundo occidental, tal como fue el caso de la crisis financiera del 2008. 

Dirigen las finanzas a una acción ética. Al prohibir hacer inversiones en ítems como el alcohol o las apuestas, la economía destina menos recursos que pueden ser nocivas para la salud física y mental de los ciudadanos. 

Se dirigen a construir una sociedad más justa. Mientras que las finanzas tradicionales pueden basarse en la construcción de actividades altamente especulativas y basadas en la usura, los préstamos provistos por la banca islámica se realizan en términos mucho más justos y teniendo en cuenta los intereses de los deudores y los prestamistas. 

Cada uno de estos beneficios hace que la la banca islámica sea considerada una forma de administración de las finanzas ética con un alto valor para el mundo moderno. 

Con información de Investopedia

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