Análisis

¿Por qué hay tan pocas mujeres economistas en altos cargos?

*En la imagen, Chistine Lagarde con los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, todos ellos hombres.

Cuando Christine Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo, asumió su cargo en la entidad, ella tuiteó una foto de ella misma acompañada de su consejo gobernante de 24 miembros reunidos alrededor de una gran mesa. Lagarde era la única mujer, rodeada por hombres en trajes. Las personas que respondieron al tuit de Lagarde señalaron que había más mujeres en las pinturas de la sala que mujeres con un asiento en la mesa del Consejo del BCE.

El cambio para hacer que la economía sea más representativa es aún una tarea pendiente. Esta semana dos prominentes economistas mujeres de Europa, Isabel Schnabel, una miembro del consejo del Banco Central Europeo y Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España señalaron las «barreras escondidas» que mantienen a los altos puesto del sector, principalmente dominados por hombres.

Prejuicios y roles históricos

En parte este tema proviene de la llamada «piscina de reclutamiento». La economía académica ha tenido largamente un problema de género. La profesión lucha para reclutar mujeres de cursos de pregrado. La proporción de mujeres estudiando economía en Estados Unidos permanece estable desde los años ochenta, incluso después de que esta ciencia social se volvió más balanceada en términos de género a nivel mundial. Las mujeres tienen más probabilidades de dejar la profesión en cada etapa siguiente de los cursos de economía: Pocas se gradúan, y de las que lo hacen, pocas se convierten en economistas senior.

La lucha para reclutar mujeres puede estar relacionada con varios estereotipos. El mundo del dinero ha estado históricamente dominado por hombres. Las mujeres han estado de hecho sobrerrepresentadas en otras disciplinas sociales, tales como la sociología y la psicología, con un meno énfasis en los asuntos monetarios y con la economía misma, siendo más propensas a especializarse más en el empleo o en la economía del desarrollo, mientras que la macroeconomía y las finanzas permanecen como campos de la disciplina dominados por los hombres.

Actitudes de los economistas hacia las mujeres economistas

Sin embargo, también es algo que tiene que ver con las actitudes de los economistas. Los economistas de ambos géneros se quejan de una actitud agresiva en seminarios y conferencias. Esta cultura está interrelacionada de manera poco elegante con el género: Un análisis de las publicaciones en un sitio web popular de estudiantes de pregrado encontró que los comentarios acerca de los hombres se enfocaban más en sus registros académicos, mientras que los que se hacían sobre las mujeres tenían más en cuenta su apariencia física.

Esto no solo daña a la economía en sí misma, sino que la priva de talento; exacerbando así las desigualdades existentes. Los graduados de economía de pregrado tienden a tener, en promedio, sueldos más altos y a detentar posiciones de mayor poder en los negocios y en el gobierno. Estudiar economía puede llevar a carreras con grandes recompensas materiales- y a convertir a los graduados en personas altamente influyentes en la sociedad. Es cierto que las mujeres tienden a estar sobrerrepresentadas en profesiones como la sociología, pero también es importante notar que hay pocos sociólogos y sociólogas senior en el gobierno.

Las instituciones de diseño de políticas enfrentan muchos de estos desafíos como lo enfrentan otras partes de la sociedad, ya que los reclutadores en estos campos buscan por personas que sean similares a ellos mismos, y frecuentemente el hecho de que las mujeres aplacen sus carreras para cuidar de los niños puede ser también un factor que lleva a esta gran desigualdad en el campo. Schnabel dice que ella fue “muy afortunada” de encontrar un puesto de trabajo con horas flexibles. Una visión del mundo que se enfoca en el interés propio racional puede estar cegado hacia el prejuicio. El problema de diversidad en la economía no solamente está limitado al género: Las profesiones en economía tanto en Gran Bretaña como en el Reino Unido no tienen suficiente representación de las sociedades multiculturales a las que ellas sirven.

La situación puede mejorar

La situación sin embargo, está mejorando. Al lado de Lagarde, muchos de los economistas principales del mundo son mujeres: incluyendo a Janet Yellen, la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Kristalina Georgieva, la directora del FMI. A ellas se les unen Cecilia Rouse, directora del Consejo de Asesores económicos del presidente de los Estados Unidos, Laurence Boone, economista jefe de la OCDE y Gita Gopinath, economista jefe en el FMI, Los modelos de rol pueden desafiar la rancia imagen de la economía dominada por hombres y ayudar a convertir la excepción que estas economistas representan en la regla.

Con información del Financial Times.

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