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Crece el empleo en EE. UU., pero los temores sobre una posible recesión persisten

Las nuevas contrataciones en Estados Unidos ascendieron en junio, lo que ha ayudado a eliminar algunos de los miedos de que la economía estadounidense podría entrar en una recesión. Aún así, la economía americana todavía enfrenta grandes presiones.

Los empleos crecieron en 372.000 puestos nuevos en junio, convenciendo a los economistas en Wall Street de que una recesión es algo “imaginario”, hasta cierto punto. Una tasa de desempleo del 3.6% es difícilmente consistente con una caída económica, al menos durante los seis meses que van del 2022, lo cual es el periodo para el cual tenemos disponibles.

Aún así, hay problemas persistentes como una alta inflación y múltiples rondas de alzas en las tasas de interés que son una prueba para la habilidad de la economía de mantenerse fuerte.

“Pienso que hay formas en las que podemos salir adelante”, dijo Vincent Reinhart, economista jefe en Dreyfus and Mellon. “Este es un reporte de gran evidencia de que la demanda agregada es fuerte, pero corto con la evidencia de la oferta agregada. Pero cuatro meses continuos de casi 400.000 nuevos empleos creados por mes es algo que te hace sentir un poco diferente acerca de la posibilidad de dos trimestres continuos de declive en el PIB”.

Para los economistas, dos trimestres continuos de declive en el PIB es evidencia de un recesión económica.

Para que quede constancia, la economía estadounidense se contrajo en un 1.6% durante el primer trimestre y está en camino a un declive del 1.2% en el segundo trimestre, de acuerdo a los datos de la Reserva Federal de Atlanta.

Puntos potenciales de problemas

Esto llega, sin embargo, con un crecimiento mensual del empleo en este año de 457.000 nuevos puestos de trabajo, incluso con una modesta desaceleración que comenzó en marzo. La tasa de desempleo se ha mantenido en un 3.6% durante los últimos cuatro meses, una combinación de sólidas ganancias en las nóminas y de un crecimiento obstinadamente bajo en la fuerza laboral.

Aún así, hay unos pocos signos débiles para la economía en el reporte, tal como un declive de 315.000 empleos en el estudio de los hogares del Departamento del Trabajo. La fuerza laboral vio un éxodo de 353.000 empleados, y todavía hay cerca de dos vacantes nuevas por cada trabajador disponible, exacerbando el fenómeno inflacionario en el cual la oferta es superada ampliamente por la demanda en toda la economía.

Luego está la noción más grande de que la tasa de desempleo es el peor indicador para medir una recesión, con los empleos aún al alza en los primeros días de una recesión y luego cayendo en los primeros días de una recuperación.

Pero cualquiera que trate de encontrar signos de una recesión en las prácticas de contratación de las empresas americanas no obtendrá resultados.

“En general, los datos del empleo apoyan nuestra perspectiva de los rumores de que la economía se dirige a una recesión son imaginados, mientras que los números en los salarios señalan que las presiones sobre la inflación se están aligerando”, escribió Ian Shepherdson, economista jefe en Pantheon Macroeconomics. Él añadió que “la historia de la recesión estaba sobreestimada” por los mercados y que la Fed está todavía dispuesta a subir las tasas de interés.

El enfoque está en la inflación y en las tasas de interés

Las alzas en las tasas de interés, y la inflación que estas buscan controlar, son lo generan preocupación y lo que señalan que todo esto va mucho más allá de la economía doméstica.

Los datos sobre los salarios y los empleos, aunque positivos, probablemente no disuadirán a la Fed de incrementar las tasas de interés en 75 puntos básicos en su reunión esperada para finales de julio.

La inflación general se encuentra a una tasa de 8.6% anual para el mes de mayo, de acuerdo al índice de precios al consumidor. Los datos recientes del Índice de precios saldrán este miércoles, y los economistas están esperando que el número podría ser incluso más alto dadas las alzas en los precios del gas durante este mes.

Si la inflación persiste y si las tasas continúan al alza, eso podría desacelerar la economía y enviarla a una recesión durante el año siguiente y más adelante. Varios economistas han estado elevando sus apuestas por una recesión recientemente, esperando que la caída comience a finales de 2022 o a principios del próximo año.

“La economía estadounidense todavía se está expandiendo, y el crecimiento del empleo es lo suficientemente fuerte para evitar una recesión por ahora, pero las agresivas alzas en las tasas de interés podrían llevar a una desaceleración material”, dijo Wilmington Trust en una respuesta solicitada por CNBC sobre el reporte del crecimiento en las nóminas. “Esperamos que Estados Unidos y las economías globales eviten una recesión durante los próximos 9 o 12 meses, pero los riesgos se han incrementado”.

Los inversores están muy atentos a los reportes de empleo e inflación, y también han estado mirando las cifras del PIB de la Reserva Federal de Atlanta, las cuales se ajustan regularmente con los datos más recientes y son más confiables que los datos de cada trimestre. El registro más reciente indica una caída del 1.9% en el PIB para el trimestre, pero los datos de este viernes mejoraron la perspectiva con una caída de solo el 1.2%.

Mientras esos datos ponen a la economía estadounidense oficialmente en una recesión, Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, le dijo a CNBC que los economistas de la entidad todavía ven la imagen general de la economía como “bastante brillante”.

“Los fundamentos de la economía estadounidense todavía lucen muy fuertes, y eso es en lo que nos debemos enfocar”, dijo Bostic a CNBC durante una entrevista para el programa Squawk Box.

Bostic enfatizó en la necesidad de mantener a la inflación bajo control, pero en relación con el indicador GDPNow, él dijo que “todavía hay mucho más que lo que los números pueden decir”.

“Nuestro enfoque es todavía bastante positivo sobre dónde está la economía”, dijo Bostic. “Estamos preocupados acerca de los datos de la inflación, y eso es donde nuestro enfoque ha gravitado durante los últimos meses… Vamos a tratar de poner la inflación bajo control, mientras que al mismo tiempo mantenemos a la economía tan fuerte como podemos”.

Con información de CNBC.

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