Conceptos

Mercado laboral ¿Qué es y cuáles son sus características?

Mercado laboral

El mercado laboral es la oferta y la demanda de trabajo en una economía, en la cual los empleados proveen la oferta y los empleadores la demanda. A este mercado también se le conoce como mercado del trabajo. Este mercado es un componente decisivo de cualquier economía y está fuertemente relacionado con los mercados de capitales y los mercados de bienes y de servicios. 

Entendiendo el mercado laboral 

En un nivel macroeconómico, la oferta y la demanda son influenciadas por las dinámicas del mercado doméstico e internacional. Otros factores que lo influencian son la inmigración, la edad de la población, y los niveles de educación. Las medidas relevantes de este mercado incluyen la tasa de desempleo, la productividad, las tasas de participación, el ingreso total, y el producto interno bruto

En un nivel microeconómico, las firmas individuales interactúan con los empleados, contratándolos, despidiéndolos, y elevando o recortando los salarios. La relación entre la oferta y la demanda influencia las horas que los empleados pasan trabajando y los salarios y beneficios que ellos reciben. 

Indicadores del mercado laboral en Estados Unidos 

La perspectiva macroeconómica del mercado laboral de los Estados Unidos puede ser difícil de apreciar, pero algunos pocos datos pueden darle a los inversores, a los economistas y políticos, una idea de su salud. La primera medida es el desempleo. Durante los tiempos de angustia económica, la demanda por empleo ha palidecido en relación a la oferta, llevando el desempleo al alza. Las altas tasas de desempleo exacerban el estancamiento económico, contribuyen a la agitación social, y privan a un gran número de personas de la oportunidad de llevar vidas plenas. 

A continuación damos una mirada a los indicadores del mercado laboral en la historia de los Estados Unidos 

Tasa de desempleo 

Antes de la Gran Recesión, la tasa de desempleo en Estados Unidos era de entre el 4 y el 5%. Después de que muchas empresas quebraron, muchas personas perdieron sus hogares. La demanda de bienes y servicios – y la fuerza de empleo que la producía – se hundió. Como consecuencia de la crisis, el desempleo alcanzó el 10% en el 2009, pero decreció más o menos constantemente hasta el 3.5% en febrero de 2020. 

Debido a la pandemia de la Covid19, casi 7 millones de personas presentaron reclamaciones de subsidio del desempleo en una sola semana en abril.  El número de personas presentándose a reclamar subsidios cayó a 1.1 millones de personas en la semana que finalizaba el 15 de agosto de 2020, de acuerdo al Departamento de Empleo de los Estados Unidos. Esto llevó al siguiente titular de Fortune.com: “El desempleo real en los Estados Unidos ha alcanzado probablemente el 14.7%, el nivel más alto desde 1940”. 

Productividad laboral 

La productividad laboral es otra medida importante del mercado laboral y de la salud de una economía. Este índice es la medida de producto alcanzada por hora de trabajo. La productividad ha crecido en muchas economías, incluyendo los Estados Unidos, debido a los avances en tecnología y otras mejoras en la eficiencia. Con la economía de los Estados Unidos detenida debido a la pandemia del Covid19, los niveles de productividad se redujeron drásticamente en 2020 y 2021. 

En los Estados Unidos, el crecimiento en la producción por horas no se ha traducido en un crecimiento similar en los ingresos por hora. Los trabajadores han estado creando más bienes y servicios por unidad de tiempo, pero ellos no están ganando mucho más en compensación. El análisis del Instituto de Política Económica del Departamento de Estadísticas de Estados Unidos, ha mostrado  que mientras la productividad neta creció 69.6% desde 1979 hasta el 2018, los salarios solamente crecieron en un 11.6% (ajustados por la inflación). 

Que el crecimiento de la productividad haya superado el crecimiento de los salarios, significa que la oferta de empleo ha sobrepasado su demanda. Sin embargo, también se podría afirmar que esto se debe al excesivo poder de mercado de las grandes corporaciones y al poco poder de negociación de los sindicatos. Desde esta última perspectiva, no hay una sobreoferta de empleo, ya que el mercado laboral  americano (al menos después de la Gran Recesión) ha estado siempre muy cerca del pleno empleo. 

El mercado laboral en la teoría macroeconómica 

Según la teoría macroeconómica, el hecho de que los salarios crezcan menos que la productividad indica que la oferta de empleo ha sido mayor que la demanda. Cuando eso sucede, hay una presión hacia abajo en los salarios, en la medida en que los trabajadores compiten por el escaso número de empleos. De esta manera los empleadores tienen la ventaja en la elección de la fuerza laboral y en la decisión sobre los salarios. 

La relación de oferta y demanda de empleo entre empleadores y empleados es lo que define al mercado laboral.

De modo contrario, si la demanda supera a la oferta, en la medida en que los trabajadores tienen más poder de negociación, ellos pueden cambiar más fácilmente de empleo. En este caso, los empleadores deberán competir con salarios más altos por la fuerza laboral escasa. 

Algunos factores pueden influenciar la oferta y la demanda de empleo. Por ejemplo, un incremento en la inmigración puede hacer crecer el mercado laboral y deprimir los salarios. Esto puede suceder con mayor frecuencia si los nuevos trabajadores están dispuestos a aceptar salarios más bajos. Una población que envejece, y que se jubila pronto, puede vaciar rápidamente el mercado laboral y llevar potencialmente al alza los salarios. 

Estos factores no siempre tienen tales consecuencias. Un país con una población que envejece puede ver una caída en la demanda por muchos bienes y servicios, mientras que la demanda por servicios de salud aumenta. En una situación como esta, no todos los trabajadores pueden moverse a un trabajo en el sector de la salud, particularmente si la demanda de empleo es por trabajadores altamente entrenados y especializados. Por esta razón, la demanda puede exceder a la oferta en ciertos sectores, incluso si la oferta excede la demanda en todo el mercado laboral.

Factores que influencian el mercado laboral 

Los factores que influencian la oferta y la demanda no funcionan solos tampoco. Si no fuera  por la inmigración, los Estados Unidos tendrían una población mucho más vieja y una economía menos dinámica. De manera que el influjo de trabajadores no calificados puede ejercer una presión hacia abajo en los salarios. Esto puede compensar la escasez de oferta de nuevos trabajadores o de trabajadores no calificados que se jubilan.

Otros factores que influencian a los mercados laborales contemporáneos, y al mercado laboral estadounidense en particular, incluyen la amenaza por la automatización del trabajo. Las máquinas y los programas informáticos pueden realizar ahora tareas más complejas. También se debe tener en cuenta el impacto de la globalización, en la medida en que esta ha permitido mejores enlaces de transporte y comunicación que hacen que el trabajo se mueva entre fronteras. Así mismo, el precio, la calidad y la disponibilidad de la educación, y todo un conjunto de políticas gubernamentales como el salario mínimo pueden afectar positiva o negativamente el mercado laboral. 

Es importante tener en cuenta que sin una población sólidamente educada y profesionalizada, las empresas domésticas no podrán producir bienes complejos. Esto lleva a una menor capacidad exportadora y a ingresos más bajos, lo que reduce el precio de los salarios y hace que aumente el desempleo.

El mercado laboral en la teoría microeconómica 

La teoría microeconómica analiza la oferta y la demanda laboral a nivel individual y del trabajador. La oferta – o las horas que un empleado está dispuesto a trabajar – inicialmente incrementa en la medida en que los salarios se incrementan. Los trabajadores no trabajarán voluntariamente por nada. En algunos casos esperan adquirir experiencia laboral en lugar de dinero. Los internos no pagados, en teoría, trabajan para ganar experiencia e incrementar su atractivo para los empleadores. Por otra parte, muchas más personas están dispuestas a trabajar por 20 dólares la hora que por 7 dólares. 

Las ganancias en la oferta de trabajo pueden acelerarse en la medida en que los salarios se incrementen, ya que el costo de oportunidad por trabajar horas adicionales se incrementa. A más horas de trabajo, las personas pueden estar menos dispuestas a trabajar, lo que disminuye la oferta de empleados para horas adicionales de trabajo. La oferta laboral puede decrecer también a cierto nivel salarial: La diferencia entre 1000 dólares por hora y 1050 por hora es difícil de notar. Con esta diferencia pequeña, el trabajador altamente pagado al que se le presenta la opción de trabajar una hora extra o gastar su dinero en actividades de entretenimiento, optará por las actividades de entretenimiento. 

La motivación para ir a trabajar 

La demanda en el nivel microeconómico depende de dos factores: Los costos marginales de producción y el ingreso marginal del producto. Si el costo marginal de contratar un empleado adicional, o tener a los actuales empleados trabajando más horas, excede el ingreso marginal del producto, esto reducirá las ganancias, y la empresa podría rechazar la opción de contratar o pagar más horas a sus empleados. Si lo opuesto es verdad, entonces es una opción racional contratar a más empleados. 

Las teorías neoclásicas microeconómicas  de la oferta y la demanda laboral han recibido críticas en algunos frentes. El tema de mayor debates es la presunción de la “elección racional” – maximizar el dinero mientras se reduce el trabajo -, la cuales los críticos señalan que no solamente es cínica sino que además no está basada en  la evidencia. 

Por otra parte, aunque los bajos salarios no son motivantes, el dinero no siempre será la fuente principal de motivación. El homo sapiens, a diferencia del homo economicus- puede tener todo tipo de motivaciones diferentes para hacer elecciones específicas y diversas. La existencia de algunas profesiones en las artes y en el sector de organizaciones sin ánimo de lucro mina la noción de la maximización de la utilidad. Los defensores de la teoría neoclásica contra argumentan que sus predicciones pueden tener poca relación con un individuo en particular, pero son útiles cuando se observa a un gran número de trabajadores en conjunto. 

El impacto del salario mínimo, la migración y las políticas gubernamentales

Dentro de los factores más importantes que afectan al mercado laboral encontramos el salario mínimo, la inmigración y la tasa de crecimiento económico. Examinamos cada uno de estos elementos a continuación: 

El salario mínimo 

Los efectos del salario mínimo en el mercado laboral y en la economía son controversiales. Los economistas clásicos y muchos otros sugieren que un salario mínimo, como otros controles de precios, pueden reducir la disponibilidad de empleos de bajos salarios. Esto significa que los empleadores ya no estarán dispuestos a contratar empleados para labores de baja cualificación y baja paga. Por otra parte, algunos economistas dicen que un salario mínimo puede incrementar el gasto de consumo, y por lo tanto incrementará la productividad general y llevará a ganancias netas en el empleo. Así, si los trabajadores tienen mejores salarios, tenderán a gastar más, lo que incrementa la demanda y la producción de bienes, llevando a un ciclo positivo de crecimiento económico. 

Los salarios mínimos, así como otros beneficios laborales, pueden surgir debido a la existencia de sindicatos o leyes impulsadas por los representantes electos que busquen un mejor estilo de vida para los empleados. Estos beneficios generalmente se dan con el auspicio de políticos de izquierda o de ideología socialdemócrata. Los líderes de derecha liberal o libertaria generalmente son menos favorables a la existencia de tales beneficios, puesto que consideran que las empresas y los empresarios deben ser protegidos para poder impulsar la inversión y el empleo.

Inmigración 

Los efectos de la migración son difíciles de medir precisamente, debido al tamaño y la complejidad de la economía moderna. El modelo de economía clásica predice que los altos niveles de inmigración podrían hacer que los salarios caigan debido al incremento en la oferta de personal para el trabajo. Sin embargo, algunos estudios sugieren una imagen más complicada. En estos estudios se sugiere que la inmigración también puede tener un efecto positivo en la demanda agregada, dependiendo de las habilidades de los recién llegados. Dado que los nuevos trabajadores son también consumidores, la investigación ha encontrado que la inmigración puede incrementar la demanda por el empleo así como la oferta. 

Políticas gubernamentales para potenciar el crecimiento económico 

Cuando los gobiernos desarrollan políticas fiscales de gasto social para impulsar el crecimiento económico, la nueva actividad económica resulta en más demanda de trabajadores. Las políticas de gasto social, como subsidios, agregan dinero a sectores sociales económicamente deprimidos, estimulando el gasto y la demanda por nuevos bienes y servicios. La nueva demanda de productos hace que las empresas se vean obligadas a contratar más mano de obra para responder a la demanda creciente. Así mismo, la concesión de préstamos de bancos públicos a emprendimientos rurales o industriales, genera mayor capacidad productiva. Con esta mayor capacidad productiva hay más oferta de bienes y servicios y una mayor demanda de trabajadores. 

La oferta monetaria por medio de las políticas expansivas de bajas de interés puede tener un impacto positivo o negativo en la creación de empleo dependiendo de las circunstancias.

La política monetaria expansiva, bajas tasas de interés, puede crear una mayor capacidad de endeudamiento por parte de las empresas y estimular nuevos proyectos productivos. Con créditos más baratos, las empresas pueden comprar nuevas máquinas, arrendar espacios de producción y contratar nuevos trabajadores. 

En definitiva, las actividades de estímulo gubernamental pueden generar una mayor demanda por trabajadores en las empresas de una economía local. 

Sin embargo, cuando la inflación está golpeando a una economía, los gobiernos podrían querer eliminar los estímulos al crecimiento económico. Así, se reduce la oferta monetaria, la asignación de créditos y subsidios, induciendo así una caída en la actividad productiva y el consumo. Por lo tanto, hay una menor demanda de trabajadores, los cuales ya no son necesarios debido a que los consumidores compran menos bienes y servicios. 

Flexibilidad en el mercado laboral 

La flexibilidad en el mercado laboral es una política que un gobierno adopta con el fin de facilitar a las empresas hacer contrataciones o despidos. Las políticas de flexibilidad laboral tradicionalmente han sido impulsadas por entidades como el Fondo Monetario Internacional y economistas neoliberales. La idea detrás de la flexibilidad del mercado laboral es que entre más fácil sea contratar o despedir empleados, mayor será la demanda de trabajadores. En un mercado laboral flexible, el salario mínimo es bajo o incluso inexistente. Así mismo, las  empresas no están en obligación de costear la seguridad social de sus empleados. Con la flexibilización también hay mecanismos, como la subcontratación, que permiten evadir las obligaciones de pago de seguridad social. 

En algunos contextos, como en América Latina durante la década de los noventa, con la facilidad de despedir empleados, en lugar de crear nuevos puestos de trabajo o mejorar la eficiencia de las empresas, las políticas de flexibilidad laboral terminaron destruyendo empleos que no fueron recuperados. Los empleados despedidos no encontraron nuevos empleos y su baja capacidad de consumo terminó afectando la demanda agregada y generando estancamiento económico. Estas son algunas de las razones por las que economistas como Joseph Stiglitz, critican la flexibilización laboral recomendadas por el FMI a los países tercermundistas. 

¿Cómo calcula el gobierno la tasa de desempleo? 

En Estados Unidos la Oficina de Estadísticas del Empleo compila mensualmente un reporte del empleo, basado en un estudio de cerca de 60.000 hogares representativos. Los datos del estudio son usados para estimar las estadísticas del empleo a nivel nacional. La tasa de desempleo está basada en el porcentaje de personas calificadas para trabajar pero que no están empleadas y están buscando activamente un empleo. Aquellas personas que no tienen un empleo y que no están buscando activamente un trabajo no son incluidos en la tasa de desempleo. 

Los no empleados que han desistido de buscar empleo y el mercado laboral

El no incluir en la tasa de desempleo a las personas que dejaron de buscar un trabajo, puede subestimar seriamente el estado del mercado laboral. Muchas de estas personas pueden estar capacitadas para realizar trabajos importantes o necesarios en la economía. Sin embargo, debido a la carencia del empleo y a la desmotivación, pueden haber desistido de buscar un empleo. El desistimiento no significa que estas personas no necesiten un empleo, ya que muchos de ellos están dependiendo de sus familias o del gobierno. En todo caso, estas personas preferirían estar en un empleo que les procure una vida más digna, antes que depender de otros. 

La desmejora en la calidad de vida de las personas que han desistido de buscar empleo, es algo que pasan por alto los modelos estadísticos. Así mismo, si estas personas todavía estuvieran buscando empleo o aceptaran empleos con salarios más bajos esto reduciría el precio de los salarios. Así, podemos entender que el desistimiento de muchas personas a buscar empleo, impide ver la imagen real del estado del mercado laboral de un país. 

Conclusiones 

El mercado laboral está conformado por la demanda y la oferta de fuerza de trabajo en una economía nacional. Este mercado puede ser afectado por diversos factores como el desempeño económico de un país, las políticas laborales, las políticas económicas y monetarias. Factores no controlables como la inmigración y la edad de la población en capacidad de trabajar también pueden afectar positiva o negativamente el  mercado laboral. Una economía creciente y sana crea el entorno propicio para que su mercado laboral se desarrolle y crezca. Cuando las economías caen en recesión o cuando se toman malas decisiones de política económica, el mercado laboral de un país puede verse afectado negativamente.

Con información de Investopedia

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